Compartir la vida con los jóvenes del Centro Varonil de Rehabilitación Social de Santa Martha Acatitla (CEVARESO) México, es sentir sus desafíos, luchas, frustraciones pero, al mismo tiempo sus sueños y deseos de encontrar una nueva oportunidad en la vida, de encontrar la libertad. Una libertad que no se consigue solo saliendo de las rejas de una prisión.

Su mayor desafío es encontrar esta “libertad”, después de una vivencia coercitiva propia de un reclusorio, teniendo en cuenta  que los sistemas penales generan muchos más problemas de los que intentan combatir.  Ofrecer una propuesta de perdón y reconciliación en un ambiente como este, no es fácil, ya que implica una apuesta por la no violencia y un adentrarse en sí mismo para liberarse de aquello que los llevo a caer en ese lugar tan inhumano. Sin embrago, no es un imposible y es por eso que al impartir los talleres de la Escuelas de Perdón y Reconciliación sea visto una buena respuesta, no solo por el número de participantes sino por los cambios que ellos han realizado en su vida, reflejándose estos cambios en la relación con su familia y compañeros. Concluyo agradecida y esperanzada, con las palabras de un joven, que está viviendo este proceso liberador:

“Lucho cada día con ser mejor persona. Le pido a Dios que me haga un hombre nuevo, me construyo y reconstruyo. Busco mis objetivos… Hoy a pesar de que estoy en prisión me siento un hombre libre, con amor, con esperanza, con Dios, con muchas oportunidades de ser mejor”.

Hna. Claudia Carolina González Mendoza SSpS, Región de México