11 de enero de 2022.

Cuando el autobús llegó a la Casa del Divino Maestro en Ariccia y las hermanas empezaron a desembarcar y a dirigirse a la recepción, fue un momento de gran alegría mezclado con los protocolos sanitarios. Los abrazos se contuvieron mientras se medía la temperatura, se usaba alcohol en gel y se presentaba la prueba de vacunación (pase verde).
Las Hermanas del Equipo Directivo de la Congregación les dieron la bienvenida a cada uno de ellos y les entregaron la llave de su habitación.

Este fue el grupo más numeroso con los 26 miembros del Capítulo en cuarentena en la Casa de Vacaciones de las Hermanas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón en Roma, más 7 hermanas de Indonesia en cuarentena en la Casa Generalicia y parte del equipo de la Administración General que también participan en el Capítulo.

Una hora más tarde, llegó también el grupo de 17 hermanas que estaban en cuarentena en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo. Fue otro momento de alegría y encuentro.
Para el almuerzo ya estaban presentes la gran mayoría de las capitulares. Durante todo el día las hermanas tuvieron la oportunidad de conocer la casa, de ver a hermanas de otros países que no se veían desde hacía mucho tiempo y de conocer a muchas otras.

Por la noche llegaron otras hermanas de varios países de Europa y también de Estados Unidos. Se podía sentir el espíritu de alegría y gratitud por poder reunirse finalmente para el Capítulo General después de años de espera.