18 al 21 de enero

 

A medida que se profundizaba en el proceso de discernimiento, la dinámica del Capítulo tomó otro ritmo. Así, los últimos cuatro días han sido de mucha oración y discernimiento, así como de mucho trabajo en los grupos de base y de consenso.

Con la guía de las facilitadoras, las Hermanas Katherine O’Flynn y Mariana Camezzana, los procesos del Capítulo están fluyendo con gran claridad y agilidad. Por parte de las capitulares, la acción del Espíritu Santo se percibe en un ambiente de tranquilidad y de paz. Muchas capitulares experimentan una gran convergencia entre las propuestas presentadas, lo que da más confianza y entusiasmo.

El martes 18, las capitulares trabajaron intensamente en los grupos de base y de consenso para plantear propuestas para las Direcciones Congregacionales. Por la noche la comisión de redacción trabajó en el texto para presentarlo a la mañana siguiente.

En la sala capitular se siguieron votando las propuestas enviadas por las provincias. La mayoría de ellas se referían a cuestiones prácticas que pretenden facilitar el trabajo y dinamizar la misión. Las propuestas se sometieron a votación después de debatirlas, de aclarar dudas y de presentar sugerencias.

El día 19 las expectativas de todas se dirigieron a la Comisión de Redacción, que recogió las sugerencias de los grupos y presentó al Capítulo el primer borrador de las Direcciones Congregacionales. El texto fue recibido con alegría y aplausos. A medida que el Capítulo avance, el texto será revisado, profundizado y complementado hasta que sea aprobado como Direcciones Congregacionales.

¿Qué liderazgo necesitamos?

La Hna. Katherine invitó a los miembros del capítulo a reflexionar sobre la realidad de la congregación y las orientaciones que se están estableciendo, qué tipo de liderazgo necesita la congregación en este momento de su historia. A continuación, reflexionó con las hermanas sobre las principales cualidades que se esperan de una líder de la congregación.

Tras elaborar una extensa lista de cualidades, la facilitadora explicó que algunas de ellas pueden desarrollarse durante el ejercicio de la función, pero que hay algunas que son imprescindibles para una líder congregacional: ser una persona de oración y que ama a la congregación. También afirmó que nadie tiene todas las cualidades necesarias, pero que es importante que el Equipo de Liderazgo se complemente con los diversos dones y talentos de cada una.

Para animar a las capitulares a estar abiertas a la posibilidad de asumir esta responsabilidad, se invitó al actual Equipo de Liderazgo de la Congregación a compartir sus experiencias. Compartieron abiertamente los retos a los que se han enfrentado, la riqueza de vivir juntas y apoyarse mutuamente, y lo mucho que han aprendido en sus visitas y encuentros con hermanas en diferentes partes del mundo.

Libertad interior para discernir

Así, las capitulares fueron conducidas al proceso de discernimiento para las elecciones pidiendo la gracia de un corazón libre, capaz de ir más allá de los intereses de su propia provincia o región, pero abierto a lo que es mejor para el conjunto. En silencio y en oración, hicieron un espacio para escuchar interiormente los nombres de las hermanas que podrán conducir a la Congregación hacia el futuro deseado.

Integridad y transparencia

El miércoles 20, las hermanas ya estaban preparadas para dar el siguiente paso de nominar a posibles candidatas para el liderazgo de la Congregación. La hermana Katherine les recordó los procedimientos para que las nominaciones se realicen en una atmósfera de respeto, integridad y transparencia. Toda la discusión debe hacerse abiertamente en el grupo donde todos tienen acceso a la misma información. Sólo se puede compartir lo que se haya discutido previamente con una hermana que no esté presente. En este proceso no hay lugar para conversaciones secretas, ni para hablar de otra persona a sus espaldas.

El viernes 21, el proceso continuó con mucha oración, escucha, preguntas y reflexión en los grupos para preparar la elección de la Líder de la Congregación. Este es un momento muy importante del Capítulo y para ello invocamos la inspiración del Espíritu Santo para que guíe los corazones y las mentes de cada miembro del Capítulo para el bien de la Congregación y su misión.