La colaboración con los laicos es un aspecto importante en nuestra actividad misionera. La fundación misional de San Arnoldo Janssen, desde su inicio, ha dependido de la generosidad fiel de los benefactores y colaboradores laicos.  El P. Arnoldo confiaba en la gracia de Dios que motiva a las personas a ser parte de esta gran obra y que le permitió avanzar con los proyectos, El mismo solía decir que el dinero se encontraba en los bolsillos de la gente.

Nuestra propia fundación surgió con las semillas de la colaboración de los laicos, las servidoras mismas quienes ayudaron fielmente en la cocina de San Miguel durante muchos años, como forma de expresar el deseo ardiente de ser misioneras. Es importante ver que la formación de los laicos a través de los retiros y seminarios fue muy importante para el P. Arnoldo y nuestra generación fundadora. Hoy, en muchos lugares, dependemos en gran medida de la fidelidad de nuestros empleados y colaboradores laicos, quienes, como un modo de expresar su fidelidad a Dios, nos ayudan a llevar adelante nuestras instituciones y proyectos misioneros.

 Intercesiones

  • Damos gracias al Espíritu de Fidelidad por la valiosa contribución de nuestro personal y colaboradores/compañeros laicos en la misión de nuestra congregación.
  • Por los miembros de la Asociación Misionera del Espíritu Santo en todo el mundo, para que crezcan en su amor por el Espíritu Santo y se fortalezcan en su compromiso de rezar y apoyar nuestra Misión.
  • Por nuestros/as misioneros/as laicos/as voluntarios, para que a través de su testimonio misionero puedan continuar siendo portadores del amor fiel y desinteresado de Dios.
  • Por nuestros generosos bienhechores, para que puedan experimentar en sus corazones la abundancia de la gracia de Dios.
  • Por nuestros empleados/as, personal y colaboradores/compañeros laicos que trabajan fielmente con nosotras en nuestras casas, proyectos misioneros e instituciones, para que puedan sentirse realizados en su apostolado y servicio al Reino de Cristo.