Soy la Hermana que lleva más tiempo de estar aquí en Cuba, del segundo grupo de hermanas que llegó a fundar. Actualmente soy la Regional. Tenemos tres comunidades con tres hermanas en cada comunidad y agradezco a  Dios Uno y Trino por una vocación nativa.

Soy testigo del proceso de integración y aprendizaje que van teniendo las hermanas cuando llegan, especialmente en el idioma, costumbres del lugar y la integración en la misión, también vi partir  hermanas por problemas de salud u otras razones.

Se vienen muchos recuerdos a mi mente, al hablar de mi experiencia misionera aquí en Cuba, llegue de Chile un 22 de diciembre 1998 y en marzo 1999,  al pueblo de Niquero, donde iniciamos la segunda comunidad, que está ubicada al Oriente de Cuba en la Provincia de Granma. En este lugar estuve alrededor de 11 años.

Recuerdo con cariño, la acogida y cercanía de las personas de la comunidad cristiana y también de los que no frecuentaban la Iglesia, gracias al espíritu misionero de algunas señoras  de la comunidad, pude llegar a conocer los barrios, los enfermos, las familias del lugar y las características del pueblo, tenía una bicicleta que me facilito mucho para visitar a la gente, también era mi compañera de misión.

Cada año hacíamos la novena a la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad,  la novena de Navidad y del patrono de la Parroquia, San Francisco Javier. Cuando celebré mis 25 años de vida religiosa, pedí, renovar mi consagración ahí, en el pueblo de Niquero, haciendo una misión con un grupo de jóvenes, aun sigo en contacto con varias personas del lugar y esto me gusta mucho, de este modo siento que sigo acompañando al pueblo.

Así como este lugar mencionado he estado también en las otras dos comunidades que tenemos aquí en Cuba,  en Nicaro y actualmente en la Habana.

En lo que más he vivido y servido en la misión  ha sido acompañando a los niños en la formación de los sacramentos,   en la pastoral de adolescentes, con los jóvenes y con la tercera edad. Lo que más predomina actualmente en las comunidades cristianas es la presencia de personas mayores, con ellas es una pastoral de la escucha, de visitas, rezar juntos, tener espacios recreativos, etc. En conjunto con la pastoral tradicional veo que la ayuda social en estos momentos está siendo lo más urgente, tenemos un proyecto en la Región de un comedor en el pueblo de Niquero, las hermanas cocinan junto con laicos para alrededor de 40 personas vulnerables, aunque está siendo difícil conseguir los alimentos, la Divina Providencia siempre está dándose aun en aquellos momentos donde pareciera imposible.

Los desafíos que veo es saber descubrir entre tantas realidades qué hay que acompañar y evangelizar, responder con prontitud, sabiduría y discernimiento, las Direcciones del 15to Capítulo General, son una oportunidad e iluminación  para una renovación y un comenzar con nuevo impulso misionero en la Región.

Hna Miriam Pérez A. SSpS Cuba