Marcos 4, 21-25

Jesús les decía: «¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero? Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse.
¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!». Y les decía: «¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía. Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene».

 

 

«Alégrense mutuamente cuando se encuentren. Ayúdense unos a otros a llevar las cargas y las preocupaciones. Por Amor a Jesús asuman pacientemente las faltas, debilidades y peculiaridades de los demás. Sé una luz para todas las personas, por tu fe viva en Dios y tu caridad activa. No importa en que parte del mundo estemos, permanezcamos sincera y firmemente unidas. El Espíritu Santo y el Sagrado Corazón de Jesús pueden direccionar los corazones como corrientes de aguas» (Beata. Helena Stollenwerk)

 

Reflexión Personal

 

1. ¿Qué sentimientos hay en tu corazón al comenzar este día?

2. ¿Dónde estás siendo llamada a una mayor generosidad y amor? hoy?

3. ¿Qué gracia deseas implorar en este día?