La Asamblea anual de Europa, celebrada en Fátima, esta vez entre las coordinadoras regionales y provinciales europeas y las formadoras, pretendió abordar el tema «Formación permanente y Autoconocimiento: una peregrinación llena de alegría hacia la libertad interior». Sin embargo, debido a los signos de los tiempos y gracias a la visita muy especial del Obispo Santiago Agrelo de Tanger, Marruecos, otro tema también se puso de manifiesto: la situación de los refugiados en Marruecos.

Es como si hubiera sido voluntad de Dios que la Hna. María José Rebelo (coordinadora regional de España / Portugal y, por tanto, anfitriona de la asamblea) conociera a Don Santiago Agrelo, obispo de Tanger en Morocco, a principios de mayo de este año. Estaba tan emocionada por lo que leyó acerca de él en internet que se sentó a escribir un correo electrónico y lo invitó a la asamblea el mismo día. Contrariamente a su expectativa, ¡respondió al día siguiente y aceptó la invitación! Puesto que había planeado dar un retiro al pensionista hispano-portugués al día siguiente de la asamblea, podía llegar un día antes y conocer a nuestras hermanas. Por lo tanto, la Euro Asamblea modificó el calendario del segundo día y lo dedicó por completo a la situación de los refugiados -un asunto por el que Mons. Santiago está muy apasionado.

Gracias a la tecnología moderna, fue posible que nuestra nueva comunidad en Atenas asistiera a la impresionante sesión a través de skype también. Puesto que se dedican por completo al servicio de los refugiados, se alegraron de escuchar el compartir del obispo.

Los siguientes son algunos de los principales puntos que mencionó:

  • Compartió algunas historias muy conmovedoras de los refugiados.
  • Enfatizó que el mundo de los pobres nos moldea y nos abre a la realidad.
  • Notó que lo que está sucediendo en la frontera de Europa, desgraciadamente hecho por muchos cristianos, no se percibe en contra de la creencia cristiana y el sistema de valores.
  • Nos recordó que Dios se ha hecho pobre en Cristo; así nuestra misión como Iglesia es ponernos del lado de los pobres
  • Profetizó que si la Iglesia no es una Iglesia de los pobres, no hay futuro para ella.
  • Nos hizo conscientes de que vivimos entre «entre ustedes no será así» y  «sírvanse unos a otros como yo los he servido».
  • Llamó nuestro deber como religiosos y sacerdotes  dar la bienvenida a los refugiados y brindarles nuestro apoyo.

Don Santiago incluso prolongó su visita para celebrar la Eucaristía con nosotras en la tarde. Fue una visita muy enriquecedora para todas nosotras.

Hna. Stefanie Hall, SSpS – Alemania