El  ocho (8) de marzo de dosmil veintiuno (2021), el mundo vuelve a observar el Día de la Mujer. La frase pegadiza para el día de la mujer de este año dice: “Un mundo desafiado es un mundo alerta, y del desafío surge el cambio. Por lo tanto, elijamos el desafío. En esta ocasión quisiera compartir con ustedes, mis reflexiones sobre Fratelli Tutti desde la perspectiva de las mujeres.  ¿Qué hay en este documento para las mujeres?

Lo primero que me impresionó de la encíclica fue el tamaño, una obra de doscientos ochenta y siete párrafos en ocho capítulos. La encíclica es extensa y, en algunas partes, muy detallada.  El argumento central es que somos una gran familia unida en nuestra humanidad en común, y somos hermanos y hermanas el uno del otro. El lenguaje de la encíclica es convincente, contundente, directo y a veces casual.

La inspiración bíblica es la parábola del Buen Samaritano ilustrada en el capítulo dos. La historia es vivaz, apropiada, expresiva, eficaz y profunda.  La razón por la que el Papa Francisco ha elegido esta parábola se encuentra en el párrafo ochenta y seis (86): cito: “Incluso, hoy en día hay quienes parecen sentirse alentados o al menos autorizados por su fe para sostener diversas formas de nacionalismos cerrados y violentos, actitudes xenófobas, desprecios e incluso maltratos hacia los que son diferentes.

Desde la perspectiva de la mujer: ¿qué es lo que hay para las mujeres?  

Desde un principio permítanme decir que, mi intento no es encontrar fallas en la encíclica, o negociar y discutir sobre cuestiones de género, quejas o reclamos.  Sin embargo, también hablaré algo al respecto.

Fratelli Tutti no es una encíclica sobre relaciones de género, jerarquía eclesiástica o doctrina. En realidad, la encíclica habla muy poco de las mujeres, su contribución o papel.  Por lo tanto, no es fácil ir en busca de lo que hay allí para las mujeres. Es un documento sobre cómo construir una sociedad inclusiva, coherente, envolviendo a todos, reconciliando, sensible y respetuosa con las diferencias.

Aquí, me gustaría llamar su atención, sobre algunos de los comentarios acerca de Fratelli Tutti que aparecieron en la edición del diecisiete (17) de octubre dosmil viente (2020)  de TABLET. Hubo un artículo llamado «Testigo Silencioso» de Liz Dodd: Ella dice que «la encíclica es una poderosa re-imaginación de la situación humana como una oportunidad compartida para el enriquecimiento mutuo en la que los dones y necesidades del otro son respetados y honrados. Sin embargo, la experiencia de las mujeres es descuidada, sus voces inauditas».

Ella dice: de las doscientos noventa y dos (292) fuentes citadas a través de doscientos ochenta y ocho (288) notas a pie de página en FT, ninguna es de mujeres. Usted no escucha la voz femenina en lo absoluto en esta encíclica, ya sea en la discusión de la pobreza, la paz, la ecología, la migración, el desarrollo, la pena de muerte, la reconciliación o la justicia.  No se cita a ninguna mujer. La única vez que una mujer es mencionada por su nombre, está en las líneas de cierre en el párrafo doscientos setenta y ocho (278) y se trata de María- la forma habitual de cerrar las encíclicas.

El Papa Francisco dice que está inspirado en San Francisco de Asís, no católicos como Martin Luther, obispo Desmond Tutu y Mahatma Gandhi. El menciona específicamente a San Carlos de Foucauld y enumera numerosas conferencias episcopales (#286). ¿Por qué no cita a una sola mujer escritora o pensadora como fuente de inspiración?  Me parece extraño y triste.

Y sin embargo, sabemos que varias mujeres sirven como directoras o presidentas de algunas organizaciones muy importantes y ocupan puestos de liderazgo en instituciones para la paz y justicia, la erradicación de la pobreza, el desarrollo. La directora de CAFOD (Agencia Católica para el Desarrollo en el Extranjero) es la Señorita Christine Allen; El co-presidente de Pax Cristi es sor Theresia Wamuyu-una keniana hermana de Loreto; y la señorita Claire Victor es presidenta de la Sociedad de San Vicente de Paul en Australia (los presidentes son elegidos a nivel nacional en SVP). Hay muchas mujeres que trabajan para empoderarse a nivel de base.

Esto nos retorna a la pregunta. ¿Somos conscientes de las mujeres escritoras, pensadoras, activistas y colaboradoras y nos inspiramos en alguna de ellas?

Entiendo que en las encíclicas los papas generalmente no citan de muchos escritores. Por lo general se refieren a la Biblia, y a las encíclicas anteriores propias o de sus predecesores. Pero el hecho de que las mujeres que constituyen la mitad de la raza humana no se presentan como inspiradoras, es una laguna.   Liz Dodd pregunta: ¿Por qué no se permitió a una sola mujer hablar en esta carta? Dar el mismo peso a la opinión competente, ya sea viniendo del hombre o de la mujer, es esencial para comunicar un mensaje que sea creíble y atractivo.

Al haber dicho lo que falta, ahora permítanme señalar lo que hay allí.

En primer lugar, «Hermanos y hermanas» es como el Papa se dirige a los lectores a lo largo del documento. El contenido muestra apertura e inclusividad. Esta encíclica es un cambio de hito en el uso del lenguaje inclusivo en las páginas. Si lo comparamos con documentos anteriores de la iglesia, este es un cambio récord. El documento no excluye para decir «ella», «hermana», «mujeres». Algunos párrafos incluso comienzan con «niños, mujeres y hombres». Por lo tanto, la encíclica ha tratado, en su contenido, compensar desde el título, que ha sido ofensivo para muchas mujeres.

Las encíclicas anteriores impresionarán a un lector casual como escritos dirigidos exclusivamente a los obispos y sacerdotes. En general, la misión era un asunto que se refería a los hombres. El prototipo de un verdadero misionero seguía siendo claramente masculino y clerical.   Las encíclicas utilizaban un lenguaje que era exclusivista: «hombre», «hombres», «él», «hermanos», «venerables hermanos», «hijos», amados hijos «, «hijos valientes», etc., para dirigirse a los misioneros. En este sentido, Fratelli Tutti es diferente.

En segundo lugar, debo admitir que todas las encíclicas en general y encíclicas misionales en particular, han aplaudido el papel y la dignidad de la mujer. Menciono algunas líneas de algunas de ellas.

  • En su encíclica Maximum Illud mil novecientos diecinueve (1919) el Papa Benedicto decimoquinto (XV) aplaude por la contribución de las mujeres y pide a los misioneros hombres a que inviten a las hermanas a sus misiones y las apoyen.
  • El Papa Pío duodécimo (Xll) en Acta Apostolicae Sedis mil novecientos cuarenta y cinco (1945) llamó a las mujeres diciendo «el público las necesita» y las puso bajo estricta obligación de no permanecer distantes.
  • El mismo Papa en Evangelii Praecones, mil novecientos cincuenta y uno (1951) llamó a las mujeres «flores más justas» del esfuerzo misionero (EP# 45). Y en Fidei Donum de mil novecientos cincuenta y siete (1957), (# 63) exhorta a todos a mostrar interés en el apoyo a la misión de las mujeres.
  • El Papa Pablo Sexto (VI) en Octogesima Adveniens mil novecientos setenta y uno (1971 # 13) dice que la participación y la contribución de las mujeres, son «indispensables» y «sustancialmente positivas».
  • En Mulheres Dignitatum del Papa Juan Pablo segundo (ll) del mil novecientos ochenta y ocho (1988) leemos: Ella es otra ‘yo’ en la más grande humanidad común» (# 6, 7, 10).
  • La Carta a la mujer, mil novecientos noventa y cinco (1995) Juan Pablo II ensalza el papel y la contribución de las mujeres.
  • El Papa Benedicto Decimosexto (XVI) dice: «sin la generosa contribución de muchas mujeres, la historia de la Iglesia habría sido muy diferente».

Ahora, volviendo a Fratelli Tutti, me gustaría recoger algunas líneas que mencionan específicamente a las mujeres, a veces directamente, a veces implícitas por la suposición.

  • «Tarde o temprano, ignorar la existencia y los derechos de los demás estallará en algún tipo de violencia, a menudo cuando menos se espera». – párrafo doscientos diecinueve (# 219)
  • «La verdad significa, reconocer el dolor de las mujeres quienes son víctimas de violencia y abuso…» – doscientos veintisiete (# 227).
  • «Está mal cuando las únicas voces que se escuchan en el debate público son las de los poderosos y «expertos» – doscientos setenta y cinco (# 275)
  • Dios ha creado a todos los seres humanos con igualdad de derechos, deberes y dignidad…- número cinco (# 5)
  • Nosotros decimos una cosa con palabras, pero nuestras decisiones y realidad cuentan otra historia. Eso parece indicar la verdad- párrafo veintitrés (#23).
  • Nadie se negará abiertamente que son seres humanos el (migrante, extraño), pero en la práctica, por nuestras decisiones y la forma en que los tratamos, podemos demostrar que los consideramos menos dignos, menos importantes, menos humanos – treinta y nueve (# 39). Esto es en parte cierto, también las relaciones de género en la iglesia.

En el párrafo ciento noventa y siete, Fratelli Tutti nos presenta algunas cuestiones profundas como líderes y personas con responsabilidades, que tal vez quieran leer en su tiempo libre.

Queridos hermanos y hermanas, quisiera cerrar este vídeo reiterando la pregunta que nos hace el Día Mundial de la Mujer dos mil veintiuno (2021): ¿Cómo ayudar a forjar un mundo igualitario de género? Esta es la respuesta: Celebrar el logro de las mujeres. Crear conciencia contra el prejuicio. Tomar medidas por la igualdad. Gracias

Feliz Dia de la Mujer