Primera jornada mundial de los pobres

Kukuom

Para llevar una sonrisa al rostro de un pobre hombre, ofrecerle una mano sanadora, darle coraje para vivir con su enfermedad y decirle lo más importante que alguien se preocupa de él. Esto es lo que nos motivó a nosotras, las Hermanas, los Maestros y los estudiantes de la  Escuela del Espíritu Santo en Kukuom, Ghana.

Ernest Kofi Mensah es un joven de 40 años. Seis años atrás, cuando estaba nadando en un pequeño río con sus amigos, algo lo golpeó en el agua y quedó paralizado. Desde entonces, se ha quedado acostado en el suelo día y noche, solo con su madre que lo cuida. No puede usar sus manos para alimentarse ni tampoco tiene la fuerza para levantar la cabeza ni girar el cuerpo. Su esposa y sus hijos lo abandonaron. Solo su madre lo lava, lo limpia y lo alimenta.

Nosotras, las Hermanas, quisimos hacer que la Jornada Mundial de los Pobres fuera significativo para nuestros maestros y para los niños más grandes que tenemos en nuestra Escuela. Preparamos a los niños para lo que iban a ver y cómo harían de tal manera que el día fuera brillante y hermoso para Kofi.

Viajamos a cinco kilómetros de nuestra escuela hasta el pueblo de Dantano. Entramos en el pueblo cantando en nuestro transporte escolar y llevando nuestros regalos a la casa de Kofi. En esta simple habitación encontramos a Kofi acostado sobre un colchón con una sonrisa en el rostro. Decoramos su habitación con cintas y globos, cantamos alegres canciones y un maestro dirigió en una hermosa oración, y los niños respondían «Amén» a cada Oración. Trajimos varios alimentos que Kofi y su madre podían disfrutar.

La característica importante de este día fue hacerle saber a Kofi que nos interesamos por él. Le prometimos que volveríamos y los niños estaban ansiosos por hacerlo. Les recordamos a los niños que hay muchas personas mayores que viven cerca de ellos y que deben visitarlos ofreciéndoles una sonrisa y un saludo. Rezamos para que Kofi no se sienta totalmente abandonado en su enfermedad.

Hna. Dorothy Kporyi

Hna. Perpetual Owiridu

Hna. Mary Laureen Lahnan