La Jornada Mundial de las Misiones nos ayuda a celebrar y profundizar nuestra vocación de cristianos: ser misioneros y dar testimonio del amor de Cristo.

Como Misioneras Siervas del Espíritu Santo, en comunión con la Iglesia, buscamos ser testigos de Cristo compartiendo nuestra vida especialmente en aquellos lugares donde las llamadas son más urgentes y nuestra presencia es más necesaria.

Con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones, el Equipo de Liderazgo de la Congregación SSpS compartió una carta con un mensaje a los miembros de la congregación. Aquí extendemos el contenido principal de este mensaje a nuestros compañeros laicos, amigos, colaboradores y a todos aquellos que tienen relación con nosotros.

Mensaje de la Coordinación General 

«El Papa Francisco, en su carta para la Jornada Mundial de las Misiones 2022, nos dice: Cristo fue el primero en ser enviado como misionero del Padre (cf. Jn 20,21), y como tal, es del Padre «testigo fiel» (cf. Ap 1,5). De manera similar, todo cristiano está llamado a ser misionero y testigo de Cristo. Y la Iglesia, la comunidad de los discípulos de Cristo, no tiene otra misión que llevar el Evangelio al mundo entero dando testimonio de Cristo. Evangelizar es la identidad misma de la Iglesia.

Hoy más que nunca, nuestro mundo está buscando testigos de Cristo. Vemos personas atormentadas por la guerra, la violencia y diversas calamidades naturales y humanas. En nuestra vida diaria, escuchamos el grito desgarrador de las personas que sufren. Con frecuencia nos encontramos con personas que lo han perdido absolutamente todo en la vida. Vemos víctimas de la injusticia en todos los rincones de este planeta. Nos encontramos con tantos rostros despojados de la dignidad humana, y en cada vuelta que damos, las evidencias de la crueldad con la madre tierra son tan evidentes y el sufrimiento es interminable. En esta realidad rota estamos llamadas a ser testigos de Cristo, personalmente y como comunidades.

El mes de la misión es muy significativo para nosotros como hijas e hijos de San Arnoldo. Siguiendo el modelo de Jesús, el misionero, estamos llamadas y desafiadas a dar testimonio del amor, la compasión, la unidad y nuestra fe en el Dios Trino. La celebración del mes de la misión es una oportunidad para reflexionar sobre nuestra vida misionera.

Nos gustaría invitar a todos a reflexionar profundamente sobre nuestra unidad con el Dios Trino en la Danza Divina… Le animamos a aprovechar la oportunidad para orar y reflexionar en nuestras comunidades, así como con nuestros compañeros / socios en la misión.

Es nuestra esperanza y oración que aprendamos a bailar con la Santísima Trinidad en cada momento de nuestras vidas y seamos auténticas testigos de Cristo en nuestro camino misionero.»

Compartiendo nuestra misión

En este breve vídeo podemos ver el testimonio misionero de algunas de nuestras hermanas y de los misioneros SVD.