Día 9 – Novena de Navidad

Apertura:       En un momento de silencio…

Tomamos consciencia de quiénes somos, dónde estamos y que Dios está tan cerca de nosotros, porque es Emmanuel…

Introducción: El tema de nuestra novena del 9no día es, «Llamadas a vivir la intergeneracionalidad».   Experimentamos tanto las riquezas como las luchas de nuestra vida intergeneracional. Nos abrimos a continuar la transformación a medida que nos hacemos amigos de la diversidad y lo desconocido.

«Cualquiera que deje de aprender es viejo, ya sea a los veinte o a los ochenta años. Cualquiera que siga aprendiendo se mantiene joven” – Henry ford (1863 – 1947)

Reflexión

Estamos abrumados por el constante cambio en nuestra vida comunitaria. Como individuos y comunidad estamos atrapados con la idea de la brecha generacional, lo que es ser viejos y cómo es ser jóvenes. La idea de tener más o tener menos, avanzar o quedarse atrás, nos afecta. En la diversidad en la que está configurada nuestra comunidad, las preferencias y las carencias toman varias expresiones.

Reflexionemos sobre la frase del cartel y permitamos que nos hable, que hable a nuestra vulnerabilidad e inclinaciones.

Estamos desafiadas en nuestro proceso de conversión hacia una mayor comunión y amistad entre nosotras y con aquellos a quienes servimos.

Lectura

Lc 1, 39-45 (un encuentro vivificante entre la joven María y la veterana Isabel)

Intercesión

Responder:  «¡El Señor escucha el clamor de los pobres, bendito sea el Señor!» (se puede cantar)

  • Que seamos instrumentos, siendo puentes entre jóvenes y ancianos, conscientes de que cada uno tiene algo para compartir y aprender del otro/enriquecernos unos a otros.
  • Aunque existan muchas diferencias intergeneracionales, podemos fortalecer nuestras áreas de analogía, nuestras aspiraciones a buenas relaciones, corresponsabilidad e interdependencia como hijos de Dios.
  • Hay evidencia de que nuestra sociedad se está segregando cada vez más por edad y esto perpetúa malentendidos y divisiones. Que nuestra comunidad sea un testimonio vivo de la unidad en la diversidad.
  • Que seamos sanados en nuestra naturaleza discriminatoria y cambiar nuestra actitud de rechazo hacia la admiración para alcanzar la solidaridad intergeneracional.
  • Que podamos estar cada vez más abiertas a las necesidades de los demás y dispuestas a compartir nuestros dones para ampliar el círculo de relaciones inclusivas.

Padre Nuestro

Oración

Dios, ¡estás tan cerca! Eres Emmanuel, tan cercano a mí, tan cercano a nosotros. Tuviste un corazón que dio la bienvenida a todos, independientemente de las barreras culturales o edad.  Que tengamos tu corazón para sentir, tus pies para caminar, tus ojos para ver, tus oídos para oír, tus manos para tender, tu vida para conectar con los considerados débiles y vulnerables en nuestra sociedad. Esto lo pedimos por medio de Cristo nuestro Señor. Amén.