Luego de casi 20 años de presencia en la comunidad de Sibasa, en Levubu, Sudáfrica, las hermanas SSpS se despiden para poder continuar con otros servicios, como  parte de la dinámica de la vida misionera.

Las hermanas que vivían y trabajaban en Levubu, realizaron una fiesta de despedida para dar gracias por la misión cumplida. Aquí comparten este momento de despedida recordando la historia de la comunidad.

Celebración del servicio misionero compartido

 

Hay un momento para todo… un momento para ser bienvenido en una comunidad y un momento para decir adiós. Al despedirnos, miramos con gratitud nuestra vida y misión compartidas en Sibasa.

En 2003, las Hermanas SSpS llegaron aceptando la invitación del Obispo Hugh Slattery, de Tzaneen, para atender las necesidades de la gente de Levubu.

Hermana Marita Kurian fue enviada por el Equipo de Liderazgo Regional para preparar el lugar. Inicialmente se quedó con la familia del catequista Joseph Nesthikhulwe. El  Padre Philemon Thobela fue el párroco que acogió cálidamente a las hermanas.

Las Hermanas con los laicos compañeros de misión, se adentraron más en las realidades de vida de las personas. Abrieron una clínica para atender a personas viviendo con VIH y Sida y el primer servicio que ofrecieron fue atención domiciliaria, trabajo pastoral y consejería en las diferentes comunidades de la Parroquia  de Thohoyandou.

La Hna. Rose Birungi, SSpS, era la capellana de la Clínica San José en Levubu. Rezaba con los pacientes y los aconsejaba cotidianamente.

 

La Hna. Bernard Mary Kommattathil, SSpS, se ocupó del funcionamiento diario de la clínica de VIH/SIDA. También asesoró a las madres sobre el cuidado de los niños.

 

En respuesta a la situación de emergencia del VIH/SIDA, la Conferencia de Obispos Católicos de Sudáfrica inició la provisión de Tratamiento Retroviral (ARV) para pacientes con SIDA. El Centro Comunitario San José fue uno de los sitios que ofreció tratamiento ARV y el proyecto fue patrocinado por el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR). Este tratamiento ARV atendió a unos 800 pacientes de 30 pueblos de Vhembe, distrito de Limpopo.

Desafortunadamente, la Clínica fue cerrada el 31 de mayo de 2014. Las hermanas continuaron la misión con el cuidado de los niños huérfanos y vulnerables (Proyecto OVC), especialmente los niños cuyos padres habían muerto de SIDA. También hubo un proyecto de huerta que ayudó significativamente a los pacientes y niños con el suministro de verduras y frutas.

 

La Hna. Priscilla Tembo, SSpS, cuidó de los niños huérfanos y vulnerables del Centro Comunitario de San José en Levubu. Los visitaba regularmente y también los niños recibían paquetes de comida del proyecto. (Foto tomada en 2013)

 

El 15 de enero de 2014, se estableció St. Arnold English Medium Pre-School, donde se ofreció una educación de calidad. Este fue uno de los alegres hitos de nuestros esfuerzos por los niños. Las Hermanas estuvieron involucradas acompañando a  la Juventud, visitando a los enfermos, asistiendo a la reunión del Consejo Pastoral Parroquial y llegando a las áreas remotas.

Los niños contaron con mejores instalaciones en el nuevo edificio. Las hermanas les brindaron capacitación en habilidades. Durante las sesiones desarrollaron sus capacidades y realizaron hermosas artesanías y obras de arte, lo que hizo  que el lugar sea más acogedor y hermoso.

El 2 de abril de 2022, la comunidad de Levubu se cerró oficialmente con la Eucaristía de acción de gracias, celebrada por el obispo Joao Rodrigues de la diócesis de Tzaneen y a la que asistieron todas las hermanas de la región, algunos sacerdotes, incluidos nuestros hermanos SVD y nuestros compañeros de misión.

El sentimiento mixto de dolor, tristeza y gratitud llenó nuestros corazones al despedirnos de las personas que amamos y servimos. Tenemos la  sensación de satisfacción y una inmensa gratitud al mirar hacia atrás y ver  los frutos del amoroso servicio de nuestras Hermanas que fueron asignadas en Levubu.

Contando todas las bendiciones de Dios y los frutos de la misión, nos sumamos a la danza de la Trinidad, en armonía, por todo lo que ha sido y será para el pueblo.

 

Preparado por: Hna. Bernard Mary Kommattathil, Hna. Catherine Obeng y Hna. Marita Kurian.

 

¿Por qué cerrar Levebu?

Esta es la primera pregunta que surge ante tan significativa labor misionera. Para entender la decisión de las Hermanas, es importante saber que la Región actualmente tiene solo 13 hermanas para servir a 6 comunidades (ahora 5) distribuidas en 2 países. Hna. Marichu Gacayan, Coordinadora Regional explica las razones por las cuales las hermanas decidieron dejar Levebu:

“Debido al problema de larga data de la disminución del número de Hermanas en la Región, el equipo de Liderazgo Congregacional nos solicitó discernir cuántas comunidades podemos mantener con el personal que tenemos y dónde se necesita más nuestra presencia y servicio.

En nuestro 7º Capítulo Regional en septiembre de 2019, acordamos por unanimidad cerrar dos comunidades: una en Botswana (comunidad Kgale, se cerró en febrero de 2020) y otra en Sudáfrica (comunidad Levubu)”.

La Hna. Marichu también explicó que fue necesario cerrar la clínica porque “la financiación de FEFAR llegó a su fin en mayo de 2014 y las hermanas ya no podían pagar los salarios del personal, comprar medicamentos para los pacientes, hacer las pruebas periódicas y otras cosas que los pacientes necesitarían”. Sin embargo, los pacientes fueron trasladados al hospital gubernamental y clínicas cercanas. Las hermanas continuaron atendiendo a algunos pacientes graves hasta mayo de 2015 hasta asegurarse de que fueran atendidos desde el hospital del gobierno.

Para salir de Levubu, las hermanas intentaron pasar el preescolar a la diócesis, pero debido a la situación económica y al número de niños, esto no fue posible. Afortunadamente, la Parroquia se hizo cargo del Proyecto OVC.