22 de enero

 

Hermana Miriam Altenhofen preparó un mensaje para todas las hermanas y miembros de la Familia Arnoldina poco después de su elección como Cordinadora de la Congregación.

Aquí publicamos el texto escrito y el vídeo, para que sean compartidos con todos los que participan de alguna manera de la vida y misión de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo.

 

Queridas hermanas, queridos hermanos en la SVD, queridas hermanas de la Adoración, queridos compañeros del camino y laicos.

¡Aquí estoy! Hoy nuestro 15º Capítulo General me ha elegido como Responsable Congregacional de las SSpS para los próximos 6 años. La experiencia está aún muy fresca y es la primera vez que me dirijo a ustedes.

En primer lugar, muchas gracias por sus oraciones y su acompañamiento. Sé que en todo el mundo nuestras hermanas, hermanos y compañeros laicos están rezando por una buena elección. Muchas gracias por todos sus buenos deseos y bendiciones que están llegando a través de mi teléfono y mi correo electrónico.

Confiemos en que el Espíritu Santo estuvo obrando  en el proceso de discernimiento y que es Ella quien al final guiará y dirigirá la congregación. No fue fácil para mí aceptar esta tarea tan desafiante en un tiempo muy complicado. Pero siento su apoyo amoroso y espiritual. Eso me da fuerzas para abrazar con valentía este nuevo rol y crecer en él.

Al final, es la misión de Dios y nosotros somos pobres y ojalá, humildes colaboradores en esta gran creación y evolución de un amor que quiere transformar el mundo.

Nuestra congregación es mundial y muy diversa en las diferentes partes del globo. Pero dondequiera que estemos, tratamos de servir especialmente a aquellos que están en los márgenes y cuyas voces no son escuchadas. Tal vez Dios quiera entrar y hablarnos desde estos márgenes.

Muchas gracias por vuestro servicio y compromiso con una auténtica vivencia de nuestra vocación religiosa como SSpS. Es el fuego de vuestro corazón, vuestra pasión por Dios y su pueblo lo que nos hace avanzar y esa es la esencia de nuestra congregación.

Por favor, consideradme como Miriam, vuestra hermana que está con vosotras en el camino, buscando con vosotras los caminos que necesitamos buscar y transitar hacia el crecimiento de la presencia sanadora de Dios en nuestras realidades.

El siguiente paso en nuestro proceso capitular es encontrar a las personas llamadas a formar parte del equipo. Una Líder Congregacional sin un equipo no es nada y tampoco puede hacer mucho. Por lo tanto, por favor, sigan apoyándonos con sus oraciones y mantengámonos unidos en el Espíritu Santo.

Con gratitud,

Hna. Miriam SSpS

 

Vea el video de la Hna. Miriam: